“La transparencia ha sido y continúa siendo un pilar fundamental de nuestro proyecto. Lo demostramos en las elecciones municipales, inaugurando en nuestra web las secciones de “transparencia” y “cuentas claras” en las que detallamos todos los números de una campaña, recordamos, financiada por la gente a través de microcréditos y donaciones. En este sentido, invitamos a Juan García Montero a visitar estas secciones de nuestra web para que pueda calmar la inquietud que nos mostró en el pleno acerca del origen de nuestra financiación”
– Marta Gutiérrez en la rueda de prensa en la que se daban a conocer las cuentas del grupo municipal Vamos, Granada.

Desde que hemos accedido a las instituciones, desde “Vamos, Granada consideramos que tenemos aún más motivos para continuar avanzando por el camino de la rendición de cuentas y hemos puesto todo nuestro esfuerzo y atención en concretar procedimientos y herramientas para que la transparencia no se quede en una mera palabra, sino que sea un ejercicio real que la gente pueda ejercer sobre sus representantes públicos.

Si en la campaña electoral respondíamos del dinero de toda la gente que confió en nosotros, ahora respondemos de un dinero que directamente es de todos los granadinos, por lo que la responsabilidad aumenta. En primer lugar, es necesario explicar que como grupo municipal recibimos una asignación destinada a cubrir los gastos necesarios para cumplir con nuestra tarea en el Ayuntamiento. Estas asignaciones a los grupos municipales vienen establecidas en el presupuesto municipal (1100 euros por concejal al mes) y suponen más de 350.000 euros al año.

Desde el primer día, en “Vamos, Granada” quisimos tener claro la regulación y los usos a los que podríamos destinar nuestra asignación, así como la forma de dar cuenta de la misma y cómo justificar nuestros gastos. La sorpresa, sin embargo, fue mayúscula, ya que ni se nos exigía justificación ni hay un procedimiento establecido para la rendición de cuentas, un ejercicio de transparencia que ningún grupo municipal llevado a cabo anteriormente.

La única norma escrita (y que actualmente no se cumple), es la establecida en el art. 73.3 de la LRBRL, que designa al Pleno del Ayuntamiento como el órgano que arbitrariamente puede decidir si solicita o no las cuentas a los grupos municipales. Cuando descubrimos la norma (y que no se aplicaba) ya el pasado mes de octubre, intentamos con ingenuidad que todos los grupos apoyaran una moción para fiscalizar las asignaciones. PP, PSOE y Cs se negaron en rotundo, por lo que actualmente los ciudadanos y el resto de los grupos seguimos sin conocer a qué destina cada partido ese dinero. Un vacío de información y control sobre 350.000€ anuales.

Los argumentos que recibimos entonces, como el de que “las cuentas de los partidos políticos ya están controladas por el Tribunal de Cuentas de Andalucía” nos preocuparon especialmente, porque entendemos que la asignación municipal tiene por objeto sostener la actividad de los grupos en su labor para el Ayuntamiento y no debe destinarse a la financiación de los partidos que es lo que en realidad fiscaliza el Tribunal de Cuentas. En este sentido, nos pareció llamativo que los grupos que rechazaron nuestra moción no distinguieran al menos que las cuentas de un partido y de un grupo municipal son cuestiones diferentes, y presentar las primeras no implica, necesariamente, presentar las segundas”.

Llegados a este punto, nuestro grupo municipal ha tenido que continuar en solitario el camino que empezamos en el mes de octubre (y antes en la campaña de mayo) y hemos presentado las cuentas por nuestra cuenta y riesgo, proponiendo un nuevo procedimiento para ello y apelando a una interpretación generosa de la Ley de Transparencia y que entendemos que es perfectamente aplicable. También hemos invitado al resto de los grupos a sumarse a esta práctica saludable.

En este sentido, la entrada en vigor recientemente de la Ley de Transparencia, y su homóloga andaluza, haría posible (e incluso obligatoria) la presentación de la contabilidad del pleno y su publicación. Así se lo hemos hecho saber al Alcalde, solicitando además:

1.- Que dé cuenta de la contabilidad del grupo municipal “Vamos, Granada” al Pleno del Ayuntamiento de Granada.
2.- Que dé traslado de la misma para que se publique en el portal de transparencia y se facilite a cualquier ciudadano que la solicite.
3.- Que invite a hacer lo mismo al resto de grupos municipales.

En concreto, nuestras cuentas, que también han quedado a disposición del interventor, son las siguientes: En 2015, el grupo municipal “Vamos, Granada” ha ingresado 11.773,57 euros, dado que es el primer año de mandato y sólo se ha recibido un trimestre. En el transcurso de un año completo recibiremos 39.612 euros anuales, de los que iremos dando cuenta trimestralmente.

Con nuestra asignación, en 2015, hemos financiado llaves para la oficina municipal, tarjetas de contacto del grupo municipal que hemos repartido entre nuestros simpatizantes, la emisión de la tarjeta de débito que tenemos en la entidad de banca ética “Triodos”, la suscripción a prensa (digital), dos notas simples en el registro de la propiedad por el asunto de Casa Ágreda, publicidad en Facebook para un evento en concreto y un espacio en el Hermenegildo Lanz para realizar una asamblea”. En total, 371,5 euros que adjuntamos en un cuadro explicativo. Nos hemos comprometido a facilitarlas en formato reutilizable y a renovarlas, con el primer trimestre de 2016, a primeros de mayo.

Otros atributos y prebendas que recibimos:

Por otra parte, después de un pequeño periodo de reflexión, hemos promovido un protocolo para decidir cómo gestionar el resto de atributos y prebendas que llegan a nuestro grupo.

Para una gestión democrática y equitativa de los recursos municipales lo primero es distinguir lo que es un privilegio de lo que es una herramienta de trabajo.

  • Cuando es privilegio, renunciamos.
  • Cuando es herramienta de trabajo, analizamos si el resto del personal municipal tiene la misma necesidad cubierta. En caso de que no, planteamos el debate para que se cubra también para el resto del personal del Ayuntamiento, de una forma que no implique el uso exclusivo de recursos municipales por parte de nuestro grupo municipal. Un ejemplo: Al resto del personal municipal se les facilita lugar y medios de trabajo, en este caso, los aceptamos porque nos equipara al resto de los trabajadores. En caso contrario, renunciaríamos al tratarse, al fin y al cabo, de un privilegio.

Otros ejemplos que hemos encontrado:

  • Bastones, medallas y otros símbolos: Suponen un gasto de 30.000€ cada cambio de legislatura, dado que son símbolos personalizados. Entendemos que estos honores deben acompañar al cargo, no a la persona, y que deben estar bajo custodia del Ayuntamiento, transpasándose con el cargo.
  • Entradas para espectáculos: Nos llegan con cierta regularidad: Comenzamos sorteándolas para visibilizar la existencia de un “club de privilegiados”. No obstante, a medio plazo el cometido del personal del grupo municipal no debe ser el de gestionar los sorteos, por lo que una vez cumplido el objetivo de poner los privilegios en el centro del debate, hemos renunciado a ellas como el privilegio que son.
  • Tarjetas de movilidad: La movilidad y acceso al centro de trabajo debe ser facilitado a todos los trabajadores por igual, en unas condiciones aceptables, por lo que estamos valorando cómo se organizan el resto de servicios municipales antes de tomar una decisión. En todo caso, decidiremos antes de mediados de febrero, cuando caducan las tarjetas provisionales que recibimos al principio del mandato.