“Vamos, Granada” condena los asesinatos machistas producidos recientemente (no únicamente los realizados por parejas o ex parejas) y recordamos que sólo son la parte visible de una sociedad educada en patrones machistas que se perpetúan.

La vulnerabilidad de la mujer no le es propia, no es algo inevitable, viene determinada por las condiciones sociales, es el resultado de las decisiones políticas. Las violencias machistas son un grave problema para toda la sociedad y por ello debemos solucionarlo de modo conjunto. Es un asunto de todos y todas.

Un asunto que no está siendo evaluado en toda su dimensión. Las políticas públicas deben incidir en cambios estructurales educativos, culturales, que fomenten modos de relación entre hombres y mujeres más justos e igualitarios. Necesitamos una voluntad real y no sólo de apariencia, reformas legislativas que protejan realmente los derechos laborales y sociales de las personas y en consecuencia de las mujeres.

Las actuaciones sobre violencia de género son insuficientes e ineficaces, se tendría que ampliar las disposiciones de la ley integral contra la violencia de género a todas las formas de violencia machista de conformidad con la legislación internacional asumida por España, realizar sistemáticamente evaluaciones de los programas de formación para los profesionales involucrados en este trabajo, dar prioridad a los grupos de mujeres con mayor vulnerabilidad (migrantes, víctimas de trata, mujeres con discapacidad) y un largo número de posibilidades en las que pueden y deben participar organizaciones especializadas de la sociedad civil.

De nuevo nos encontramos con el resultado de una falta de voluntad política en la que se elaboran leyes que no se cumplen, planes sin presupuesto y unas políticas de austeridad que afectan a todos, especialmente a las políticas de igualdad, incidiendo en los derechos humanos de las mujeres y de nuestro sistema democrático.

Fotografía, Morgan Sessions