El panorama cultural en la ciudad de Granada tiene una nota dominante: el abandono total por parte de la institución municipal. No obstante, desde “Vamos, Granada” se aplaude cualquier propósito de enmienda que se realice por parte del equipo de gobierno, siempre y cuando se realice con seriedad e incluya medidas reales de apoyo al sector. Granada tiene el potencial para ser capital cultural “de hecho” y desde ya, sin tener que esperar a 2031. Proponerse para ser Capital Europea de la Cultura no puede ser sólo una estrategia promocional para un futuro lejano, sino una apuesta real por el presente que incluya a quien realmente contribuye a la cultura en Granada, que son los creadores, artistas, etc,

En el programa participativo que presentó “Vamos, Granada” en las pasadas elecciones municipales, las nueve propuestas culturales estuvieron entre las mejor valoradas por sus votantes, por lo que si el Ayuntamiento hace una apuesta seria por la Cultura, “Vamos, Granada” estará ahí y aportará de forma constructiva.

Por otra parte, la creación y el disfrute de la cultura son también herramientas de cohesión social y democratización. La creación cultural y artística de la ciudad representa su riqueza social, siempre que se amplíe la visión sobre lo que cuenta como producción artística. Es necesario que rijan criterios de calidad y diversidad y que se elimine la actual opacidad y arbitrariedad, que deja el apoyo institucional a merced del gusto o la afinidad personal, lo que da como resultado la limitación y la asfixia del sector. También hay que promover cauces de creación y difusión de la experiencia cultural por toda la geografía de la ciudad, en otras palabras: “se trata de llevar la cultura a los barrios”.

Para fomentar la cultura en Granada, es necesario, además, democratizar los recursos municipales: regulando y ampliando los usos de los espacios públicos y poniendo en valor los edificios municipales infrautilizados, asignando presupuesto a las iniciativas culturales, ofreciendo herramientas de difusión y cabida en la programación y, sobre todo, dando apoyo institucional.

Para fomentar la cultura en Granada, un buen comienzo podría ser aumentar el presupuesto destinado al área de cultura, desarrollar medidas que reconozcan la cultura como un servicio público y dotar de una infraestructura básica a la actividad artística existente. En todo caso, a corto plazo, también existen medidas que son muy sencillas de aplicar, y muchas de ellas sin coste alguno, para ello bastaría con escuchar a creadores y gestores.

Granada puede ser un referente cultural a nivel internacional, pero hay mucho trabajo por hacer. La cultura en Granada es también de su gente, es algo vivo que se construye entre todos, desde el Ayuntamiento tenemos la obligación de garantizar que esto siga siendo así, facilitando el trabajo y eliminando obstáculos.