«Granada, por un turismo sostenible»


AL ALCALDE PRESIDENTE DEL AYUNTAMIENTO DE GRANADA

Doña Marta Gutiérrez Blasco, portavoz del Grupo Municipal “Vamos, Granada”, formula, para ser incluida en el Orden del Día de la próxima sesión plenaria, y de acuerdo con el artículo 130 del Reglamento Orgánico Municipal, la siguiente moción.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

1.- Granada, por un turismo sostenible.

Más de dos millones y medio de personas visitan cada año Granada, sumando casi siete millones de pernoctaciones. De media, nuestra ciudad recibe una “población estable” de turistas de aproximadamente 20.000 personas diarias, la mayoría de ellas se concentran entre el Centro Histórico y el barrio del Albaicín.

Por su parte, el porcentaje de personas que no tienen empleo en la ciudad de Granada lleva años estancado, bajando sólo ocasionalmente de la barrera del 30%. Los datos son aún peores si nos referimos a los jóvenes, a las mujeres, a personas mayores y a determinados sectores profesionales y otros colectivos, que sufren esta situación de forma estructural.

El modelo económico basado en el turismo de masas ha sido incapaz de ofrecer una alternativa de empleo y de riqueza para una mayoría de nuestros vecinos y es un factor central en la degradación social y en la insostenibilidad ecológica que sufre Granada, teniendo altos costes para la convivencia y dejando una profunda huella en el entorno que habitamos. En otras palabras, estamos sufriendo las consecuencias negativas del turismo masificado a cambio de muy poco: trabajos precarios y riqueza para unos pocos, en su mayoría agentes económicos de fuera de Granada.
Ante este desafío, es necesario plantear que la organización de la economía municipal en torno al turismo de masas no es la mejor idea. Este modelo económico ha fracasado, como en su día fracasó el “ladrillazo”, y la alternativa más razonable con la que contamos para alcanzar la recuperación económica y la creación de empleo pasa por diversificar la economía municipal y por una apuesta decidida en nuevos nichos de empleo: sostenibles, innovadores y locales, que generen más riqueza y que la distribuyan mejor.

En este contexto, el turismo tiene un papel que jugar, claro, pero siempre que se pongan primero los intereses de la ciudadanía de Granada y siempre entendiendo el turismo, sostenible, desde la perspectiva de intercambio social y cultural, respetuoso con la cultura, el patrimonio y el medio natural, que respete la forma de vida de la gente y que devuelva a Granada lo que toma de Granada. No queremos ser un producto manufacturado y superficial que se mide en términos de rentabilidad económica, sin tener en cuenta los aspectos sociales o ambientales. No queremos sacrificar, bajo el chantaje de una creación de empleos que ni siquiera es real, el proyecto autónomo que nos defina como comunidad: gente arraigada en su ciudad, que quiere progresar. Para ello, tenemos que recuperar de las administraciones y de los agentes económicos que se han repartido nuestro territorio la soberanía de definir nuestro propio proyecto de ciudad. En palabras del ex alcalde de Roma: “las ciudades ya no se viven, se consumen y hemos pasado de ciudadanos a consumidores”.

2.- Algunos problemas y sus posibles soluciones.

No es sencillo realizar un diagnóstico integral de todos los factores a considerar en la construcción de un modelo de turismo sostenible para Granada. Tampoco es la intención de esta moción ni del grupo proponente el dar una respuesta a la totalidad de asuntos que quedan pendientes en esta materia, sino la de abrir un debate que debe ser compartido y sosegado.

No obstante, si se pueden adelantar algunas ideas y posibles soluciones a algunos de los problemas más acuciantes que soporta actualmente nuestra ciudad.

A.- Derecho a la vivienda: Alojamientos turísticos P2P y gentrificación.

En muchas ciudades de Europa, incluyendo ciudades españolas como Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga o Granada, la proliferación de alojamientos turísticos P2P en barrios emblemáticos y en los centros históricos ha comenzado a interferir con el derecho a la vivienda de sus habitantes, un derecho protegido constitucionalmente.

Hasta ahora, cada ciudad delimitaba cuáles eran los espacios que podían asumir un número razonable de alojamientos turísticos, compatibles con el uso residencial necesario y mayoritario. Sin embargo, el surgimiento de algunos portales y empresas, que ejercen de facilitadores entre particulares, ha desequilibrado el siempre complicado equilibrio y ha provocado un efecto perverso, que podemos definir como una nueva cara de la gentrificación: Los vecinos que no son propietarios han dejado de encontrar viviendas en alquiler con precios adecuados a su nivel de renta, porque a los que sí son propietarios les sale más rentable alquilar habitaciones y apartamentos a los turistas, que pueden afrontar un precio mayor.

Dependiendo de las fuentes, este tipo de alojamiento supondría en torno a un 40% de la oferta de alojamiento en nuestra ciudad, con cifras que oscilan entre las 8.000 y las 12.000 plazas o camas, concentrándose más de la mitad de ellas únicamente entre Albaicín y Centro, donde hay casi 1 vivienda de uso turístico por cada 10 viviendas totales. Tanto el empleo directo que genera como el gasto medio por turista es inferior al del alojamiento hotelero.

A lo anterior hay que añadir que, pese a los intentos de la Junta de Andalucía de hacer emerger los alojamientos P2P y por establecer unas condiciones mínimas para su regularización, no se han establecido controles a la masificación de la oferta, en un contexto en el que el turismo de masas proporciona una demanda continua. si a esto le sumamos que el número total de alojamientos irregulares permanece todavía desconocido, el resultado es alarmante: los habitantes de algunos barrios no tienen acceso a la vivienda y se ven expulsados de su entorno. Por ello, es nuestra obligación como Ayuntamiento de Granada priorizar el derecho a la vivienda digna de nuestros vecinos, dirigiéndonos – en palabras del concejal de urbanismo de Barcelona – “hacia un modelo urbano redistributivo, basado en retejer y rehabilitar”.

En definitiva, si bien alquilar la vivienda propia es un derecho y una opción para los propietarios, las condiciones concretas del alquiler deben estar supeditadas al interés general. En este caso el interés de revertir el menoscabo del derecho de acceder a la vivienda que se está produciendo en la ciudad de Granada por el crecimiento incontrolado de los alojamientos turísticos P2P.

B.- Turismo, economía local y empleo de calidad. Generar riqueza para una mayoría.

El turismo de masas, junto a la especulación urbanística, ha sido uno de los pilares del modelo económico de Granada. Sin embargo, a la vista de los índices de desempleo y de renta per cápita de los granadinos, podemos considerar este modelo como fallido. La sensación se acrecienta si miramos el estado de las cuentas del Ayuntamiento y cómo este modelo no ha sido suficiente para proveer una economía municipal robusta, que hiciera frente al reto de prestar los servicios públicos que la ciudad necesitaba en tiempos de crisis.

El modelo de explotación de producto “low cost” y de baja calidad, que no fideliza al consumidor, que no transmite identidad y que no es diferenciador, ha sustituido en Granada al comercio local y al comercio tradicional, de mayor calidad y más rentable económica y socialmente. Además, ha impedido también el desarrollo – ésta es la definición de coste de oportunidad – y la actualización innovadora de un tipo de comercio que deberíamos recuperar si queremos volver a la senda del progreso económico. Cuando apelamos al comercio local, frente al comercio “de franquicia” o de grandes superficies, no lo hacemos sólo por motivos sociales o comunitarios, sino en base también a criterios económicos: cada euro invertido en comercio local circula y genera una economía indirecta que le lleva a multiplicarse por 4. En el caso del comercio de “franquicia” y de “multinacional”, sin embargo, el beneficio indirecto se agota en 1,25 euros por euro gastado.

Lo mismo ocurre con la calidad del empleo que genera el turismo de masas. El “monocultivo del turismo” no ha sido un factor creador de empleo en Granada ni en calidad ni en cantidad, y los empleos asociados al sector se caracterizan por ser inestables y de poca remuneración, en otras palabras: empleo precario. No es un secreto, y así lo han denunciado sindicatos y colectivos, que los trabajadores de la hostelería son especialmente vulnerables y han sido sometidos regularmente a condiciones de explotación que deben ser vigiladas y sancionadas con mayor rigor, incluyendo un esfuerzo adicional por parte del Ayuntamiento en facilitar esa supervisión.

En definitiva, cuando Granada cuelga el cartel de completo y alcanza la plena ocupación hotelera, el índice de paro se mantiene por encima del 30%. Eso no es un síntoma de riqueza, al contrario: Escaso beneficio y mal distribuido.

C.- La convivencia ciudadana. Compartiendo los espacios públicos

Vecinos, comerciantes y visitantes tenemos que compartir en nuestra vida y en nuestra actividad diaria un espacio que es limitado, y que es vulnerable, por las propias características urbanas de una ciudad moldeada a través de los siglos, donde en cada calle encontramos un vestigio de nuestra Historia.

En ocasiones, se ha intentado hacer competir a estos tres grupos por ver quien tiene el “mejor derecho” de ocupar la vía pública. Este enfoque obvia que ni siquiera existe uniformidad en la necesidad de uso que tienen del espacio público los distintos tipos de usuarios. Por ello, creemos que este enfoque competitivo es equivocado y que, como se suele decir, “la calle es de todos” y en ella debemos convivir de forma razonable. Y esa es una de las claves: El uso masivo de una ciudad histórica con la configuración de Granada no va a ser nunca razonable, en ningún sentido.

Como hemos dicho, las características urbanas de nuestra ciudad son complejas y una ordenación adecuada del uso de los espacios públicos requiere un debate profundo en un espacio más amplio. Pero en lo relacionado con el turismo de masas, es cierto que la manera de la que actualmente se dispone del espacio público en Granada está siendo excesivamente agresiva para los vecinos y sería necesaria su racionalización. Para ello, proponemos dos medidas: aumentar el espacio público disponible para los vecinos y repensar los usos que de esos espacios se pueden hacer.
Tenemos pendiente como corporación, en todo caso, cerrar el debate de las terrazas, implementar medidas para reducir el impacto de las despedidas de soltero, la masificación de espacios emblemáticos y reducidos, el uso del Centro Histórico en festividades de la ciudad, etc.

D.- Movilidad y turismo.

Tanto la vida cotidiana de los habitantes de Granada como las necesidades del sector turístico están íntimamente afectadas por el sistema de movilidad de la ciudad, una cuestión que, desgraciadamente, no podemos afirmar que haya sido resuelta todavía. Todas las personas tienen la necesidad de desplazarse y para ello debe disponerse de los medios adecuados. En nuestra mano está organizar el sistema de movilidad para racionalizar la necesidad de desplazamientos (un buen sistema de movilidad es el que, en primer lugar, hace necesario un menor número de desplazamientos, por haberse planeado adecuadamente la disposición urbana) así como establecer un sistema de transporte cómodo y eficaz, adaptado a las necesidad de los usuarios.

No obstante, el turismo de masas ha provocado determinadas situaciones que difícilmente tienen una solución que no pasen por una mayor restricción: Nos referimos en este caso a la entrada de determinados vehículos turísticos y/o privados en entornos como el Centro Histórico o barrios como el Albaicín o el Realejo, igualmente es necesario valorar si la presencia de otros medios de desplazamiento está suficientemente justificada (ej: segways). En contraposición, la potenciación de recorridos peatonales y ciclistas, y el refuerzo del transporte público, junto a la reducción del número de desplazamientos producto de la racionalización de los mismos y del abandono del paradigma del turismo de masas, pueden ayudar en el camino a dar solución a la cuestión de la movilidad de la ciudad de Granada.

En todo caso, vemos fundamental en cualquier intervención sobre la movilidad, abandonar la duplicidad de sistemas de transporte, donde encontramos medios dispuestos exclusivamente para los turistas, en ocasión incluso a costa de la accesibilidad de los vecinos. Las quejas son reiteradas en este sentido en algunos de los mini buses y trenes turísticos que recorren el barrio Albaicín o el Realejo. Por ello, es esencial dotarnos de un sistema de transporte unificado, que contemple las distintas necesidades, con capacidad suficiente de dar una respuesta adecuada a las necesidades de movilidad de los distintos usuarios.

E.- Sector público, sostenibilidad de los servicios y fiscalidad.

¿Cómo afecta el turismo de masas al sector público y, concretamente, al Ayuntamiento de Granada?

El modelo económico basado en el turismo de masas ha sido uno de los factores que nos ha llevado al desequilibrio presupuestario, por un sencillo motivo: Los gastos que conlleva el mantenimiento de unos servicios públicos que usan también los turistas (recordemos, 20.000 personas al día), no se compensan después mediante una justa contribución a las arcas públicas encargadas de financiar servicios esenciales, tales como la limpieza, el mantenimiento, la recogida de residuos, el transporte público o la seguridad, servicios todos ellos esenciales para el habitante de Granada, pero también para el visitante y que todos necesitamos por igual.

Si bien el gasto público se puede reducir de forma natural una vez que se abandone el paradigma del turismo de masas, por la lógica disminución que va aparejada a un comportamiento sostenible, vemos que es en el capítulo de ingresos donde es necesario poner el acento en este caso, por dos motivos principales: la falta de un sistema impositivo adecuado y las distintas infracciones de índole fiscal que se producen y cuya vigilancia es necesario intensificar.

En primer lugar, es necesario analizar la ausencia de un sistema impositivo adecuado, dado que muchos de los visitantes no contribuyen en la justa medida de los servicios que reciben, ni siquiera indirectamente, a través del consumo. Teniendo en cuenta las graves consecuencias sociales y medioambientales que el turismo de masas provoca, es necesaria la revisión de la fiscalidad municipal en el sentido de dotarla de mayor progresividad, mayor afección a este tipo de actividades y de implementar el principio de “quien contamina paga”, avanzando lo que sea necesario en la fiscalidad medioambiental.

Por su parte, no todos los tributos que se devengan en Granada, municipales o no, revierten luego en beneficio de la ciudad, pese al impacto que provocan al generarse. Granada presta servicios a vecinos no empadronados, a vecinos del área metropolitana y a turistas, pero sin embargo sólo recibe la participación correspondiente de los tributos estatales y autonómicos por los habitantes que constan empadronados, sin que tampoco se haga una consideración especial de las externalidades que se producen a nivel local al generarse dichos ingresos para otras administraciones.

En segundo lugar, recuperando la línea de argumentación sobre los alojamientos turísticos P2P, es necesario hacer emerger los alojamientos turísticos irregulares, además de por los motivos expresados respecto al derecho a la vivienda, para garantizar el fin del fraude fiscal asociado, en tanto que quienes explotan muchas de estas viviendas, pese a que ejercen una actividad económica, no tributan adecuadamente, ni por la vía de las ordenanzas fiscales municipales que sean de aplicación, ni tan siquiera por la vía del IRPF.

Por todo ello, entre otras medidas, consideramos necesario negociar con la Junta de Andalucía la implantación para Granada de una tasa turística, progresiva y con consideración del impacto ambiental, que ayude a financiar las acciones necesarias para corregir la huella ecológica del turismo de masas, salvaguardando en el tiempo la sostenibilidad del destino y colaborando en el sostenimiento de los servicios públicos, que se prestan por igual a todos los ciudadanos y que es una cuestión de justicia social.

F.- El turismo sostenible llega a los barrios.

El turismo de masas ha llevado al Centro Histórico y a algunos barrios de Granada al límite de su capacidad. Cualquier modelo que apueste realmente por el turismo sostenible, además de frenar y revertir la masificación del centro, debe ser capaz de ofrecer alternativas descentralizadas y diversas en los barrios de Granada y también en el resto de la provincia. Creemos que la riqueza de Granada va mucho más allá del conjunto Alhambra – Albaicín – Centro y debe fomentarse, potenciarse y difundirse. Hay que poner en valor los lugares y elementos de interés de cada barrio, resaltando los elementos de interés y las características propias de cada uno de ellos. Por su parte, los barrios de Granada han recibido poca atención, en forma de inversión, durante los últimos años y esta situación cierra un círculo vicioso. Es necesario levantar una mirada nueva para nuestros barrios, descubrir sus potencialidades y realzarlas, siempre dentro de un modelo respetuoso con su identidad, que les genere un espacio y una oportunidad en el modelo de turismo sostenible, sin que esto nos lleve a cometer los mismos errores que hemos cometido en el centro de la ciudad.

G.- Cultura, Patrimonio y Medio Ambiente. Identidad y conservación.

Cualquier transición que se quiera realizar del turismo de masas al turismo sostenible, basado en el intercambio social y cultural y en la puesta en valor de la propia identidad y en el respeto a las formas de vida locales, pasa necesariamente por hablar de Cultura, de Patrimonio y de Medio Ambiente, en caso contrario estaremos vaciando nuestro significado.

Granada es cultura, no porque nos lo digamos a nosotros mismos, ni porque aspiremos a etiquetas oficiales, sino por el movimiento cultural real que sustentan tantas y tantas personas implicadas en la promoción de la cultura local. Granada es música y literatura, pintura y artes escénicas, y muchas otras formas de expresión. Y aunque nosotros somos conscientes perfectamente de cuál es nuestro potencial, y a diario disfrutamos de la expresión cultural de la ciudad, los productos turísticos habituales ignoran sistemáticamente la riqueza cultural granadina, sin la cual no se puede entender quienes somos.

Granada también es Patrimonio, y hay vida más allá de la Alhambra, la Catedral y del circuito reducido que compone la oferta actual. Hay actuaciones que son necesarias y urgentes, también por la necesidad de mantener y reafirmar nuestra propia identidad, que se expresa a través de nuestra historia y de la conservación de nuestro patrimonio. En este sentido, reivindicamos la apertura del Museo Arqueológico, la creación de un eje San Jerónimo, San Juan de Dios, Hospital Real, la puesta en marcha de un plan de murallas y la rehabilitación y puesta en valor de tantos y tantos edificios que han quedado fuera del circuito oficial.

Granada no es, y debería serlo pronto, una ciudad respetuosa con su medio natural. Sin medio ambiente, sin una profunda conciencia ecológica y sin avanzar en el reto de la sostenibilidad, el resto del conjunto se deteriora y pierde su valor, no ya como destino turístico, sino esencialmente como ciudad habitable para sus gentes. Cualquiera de los problemas expuestos en esta moción y todas las medidas que se implementen en la búsqueda de un modelo de turismo sostenible tienen un pilar medioambiental que debe ser considerado. Cómo producimos y consumimos; cómo generamos nuestra energía; cómo disponemos del territorio, de los edificios, calles, parques y zonas verdes, también de nuestros ríos desnaturalizados y del propio aire; cómo reducimos los residuos que generamos y cómo los recogemos, los tratamos y reciclamos; todo forma un conjunto que tiene que ser tenido en cuenta, también, en cada medida destinada a incidir en el turismo de esta ciudad.

H.- Infraestructuras:

Por último, es necesario rescatar a Granada del aislamiento y del maltrato institucional al que viene siendo sometida en los últimos años. Queremos una ciudad empoderada y digna, porque aquellos lugares en los que se puede vivir son aquellos que también son dignos de conocer, en pie de igualdad entre habitantes y visitantes.

Necesitamos recuperar nuestras infraestructuras, nuestros ferrocarriles, para la Alta Velocidad y para el tren convencional; también nuestros hospitales, para asegurar una ciudad de la salud y de los cuidados. En general, debemos garantizar la existencia de los medios necesarios para garantizar una buena prestación de servicios públicos a nuestros vecinos y visitantes. Para ello, es necesario recuperar la inversión en la ciudad y en la provincia.

ACUERDOS

1.- Realizar un diagnóstico sobre el turismo de Granada para, a través de un proceso participativo, llevar a cabo una transición de modelo de “Turismo de Masas” al “Turismo Sostenible”.

2.- Sobre los problemas concretos que el Turismo de Masas provoca actualmente en Granada:

A.- Alojamientos turísticos P2P.

  • Regular el máximo de alojamientos turísticos, de forma similar a como ha hecho el Ayuntamiento de Barcelona a través del PEUAR, Que clasifica espacios concretos por estar saturados de uso turístico e impide otorgar en ellos nuevas licencias.
  • Conveniar con plataformas como AirBnB, y similares, determinadas condiciones para los alojamientos turísticos P2P: que se trate únicamente de primeras viviendas, con un número máximo de días al año, y que se determine el nivel de colaboración necesario en la recaudación de los tributos que correspondan.
  • Realizar un censo de casas deshabitadas y desarrollar el impuesto a las viviendas vacías, a la espera de que se desarrolle el marco normativo estatal.
    Vigilancia e inspección de los anuncios ilegales

B.- Economía local y empleo de calidad.

  • Incentivar medidas económicas de diversificación basadas en sectores productivos propios, locales e innovadores. Recuperar y dinamizar las iniciativas existentes en comercio local y tradicional.
  • Realizar una campaña de defensa de los derechos laborales de los trabajadores de la hostelería, en la medida de nuestras competencias y en colaboración con el resto de administraciones, poniéndonos a disposición en todo caso para colaborar o mediar, en la renovación del convenio de la hostelería.

C.- Convivencia ciudadana

  • Avanzar en la recuperación de espacios públicos para los peatones.
  • Desarrollar un Plan de terrazas que racionalice su uso y evite situaciones de abuso, como en el caso de los cerramientos completos y en el uso privativo y excesivo de la vía pública.
  • Activar medidas específicas para disminuir el impacto de las “despedidas de soltero”.
  • Realizar un código de buenas prácticas, en colaboración con asociaciones de vecinos y guías turísticos, para reducir el impacto que actualmente provoca la masificación de espacios singulares y emblemáticos.

D.- Movilidad

  • Unificar, redimensionar y financiar adecuadamente el transporte público para que no se creen dos sistemas paralelos, uno para vecinos y otro para turistas.
  • Potenciar los recorridos ciclistas y peatonales.
  • Estudiar, a través del planeamiento urbano y en el plan de movilidad, la capacidad de racionalizar la necesidad de desplazamientos urbanos.
  • Restringir el acceso de vehículos turísticos (trenes turísticos, segways) en zonas especialmente sensibles.

E.- Sector público y fiscalidad

  • Negociar con la Junta de Andalucía la implantación de una tasa turística para Granada, con criterios de progresividad y de justicia ambiental, que ayude a financiar las acciones necesarias para corregir la huella ecológica del turismo de masas, salvaguardando en el tiempo la sostenibilidad del destino y colaborando en el sostenimiento de los servicios públicos.
  • Modificar las Ordenanzas Fiscales en el sentido de dotarlas de mayor progresividad, mayor afección a las actividades relacionadas con el turismo de masas y de implementar el principio de “quien contamina paga”.
  • Desarrollar un Plan contra el Fraude Fiscal en el sector turístico, en la medida de nuestras competencias y en colaboración con el resto de administraciones.

F.- Turismo en los barrios

  • Realización de un plan de descentralización que ponga en valor alternativas desconcentradas y diversas en los barrios de Granada y también en el resto de la provincia.

G.- Cultura, Patrimonio y Medio Ambiente.

  • Poner en el centro del modelo sostenible estos tres elementos, pilares fundamentales de la conservación de nuestra identidad.

H.- Infraestructuras.

  • Aunar fuerzas entre la administración local y la ciudadanía de Granada para una reivindicación, enérgica y efectiva de las inversiones e infraestructuras que son necesarias.

I.- Alhambra y Puerto

  • Establecer un diálogo con la Alhambra y el Puerto de Motril para intervenir conjuntamente en el sistema de acceso a la ciudad y a la propia Alhambra, priorizando las pernoctaciones en el municipio y el acceso desde la Provincia.

Granada 18 de mayo, 2017

Marta Gutiérrez Blasco
Portavoz del grupo municipal “Vamos, Granada”

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