Distintos barrios de Granada, Parque Nueva Granada y Haza Grande, se han visto afectados en estas fechas por cortes de luz en el suministro eléctrico urbano, un problema recurrente en los últimos años que afecta principalmente a los barrios periféricos de la ciudad. Los cortes del suministro eléctrico no están motivados por incumplimiento del pago por parte de los consumidores afectados, y la empresa debe responder a las demandas de las vecinas y vecinos que pagan puntualmente el servicio y se ven privados de un servicio básico al que tienen derecho y pagan periódicamente, sin que sean compensados ni atendidos por la empresa concesionaria, cuando reiteradamente se incrementan las cuotas por el servicio eléctrico.

 

La administración municipal es la responsable de velar por que los servicios básicos y dotaciones urbanas sean administrados de forma eficiente, igualitaria y asegurada. Sin embargo, los cortes de suministro se vienen sufriendo a diario y desde hace meses, sin que la situación tenga visos de solucionarse, ni Endesa ni las administraciones han tomado medidas efectivas, y los cortes no sólo no remiten, sino que van a más, y cada vez afectan a más familias, que pagan puntualmente el servicio y no están siendo atendidas ni compensadas por la empresa. La administración municipal es la primera responsable de velar por que los servicios básicos urbanos estén asegurados. Desde Vamos, Granada hemos llamado la atención reiteradamente sobre estos preocupantes sucesos en la ciudad de Granada, alertando de deficiencias de base, demandando medidas urgentes y proponiendo alternativas tanto paliativas como estructurales para su solución, que no han sido consideradas, propusimos y ponemos de nuevo encima de la mesa un plan de autonomía energética para las viviendas y edificios públicos afectados por los cortes de luz, que podría suponer medidas paliativas en tanto que la administración aborda definitivamente la situación. El plan constaría de dos fases, una primera de medidas urgentes con sustitución de cocinas, calentadores de agua y estufas y calefacciones eléctricas por electrodomésticos de gas, y dotación de una batería de acumulación para alumbrado y otras necesidades básicas. En una segunda fase, con un plan de reducción de la demanda energética en los edificios, se debería abordar el aislamiento de los mismos y la dotación de sistemas de calefacción y agua caliente comunitarios mediante producción termosolar u otras fuentes no dependientes de la red eléctrica, como puede ser la biomasa.

Consideramos necesario actualizar el Plan municipal de vivienda según la legislación autonómica del sector, para dar cumplimiento a la Disposición adicional segunda del Plan de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía 2016-2020 relativo a la obligatoriedad de disponer de un Plan municipal de vivienda y suelo, un Plan Municipal de vivienda actualizado es requisito imprescindible para acceder a cualquier ayuda de los Planes autonómicos y estatales de vivienda; este plan da cobertura legal a la elaboración estricta de un censo de viviendas vacías en el municipio, con el seguimiento de consumos 0 de suministros y revisión padronal, con el que abordar posibles intervenciones negociadas entre la administración municipal y la propiedad privada. Alertamos de la incidencia de los cultivos “indoor” en la disponibilidad de la vivienda vacía para su incorporación al mercado del alquiler, con el agravante de que son ocupadas con fines ilícitos. Con ello se agrava seriamente la disponibilidad de vivienda para alquiler asequible, que ya se ve limitada por el alquiler para uso turísticos.