Hoy se estrena la nueva Ley de Transparencia. Para celebrar la ocasión hemos hecho hecho balance de estos 6 meses que llevamos en el Ayuntamiento y hemos comprobado que el equipo de gobierno contesta poco más del 50% de nuestros escritos, peticiones de información, sugerencias, propuestas, etc. Repasando los temas que hemos tratado, descubrimos que son precisamente los asuntos más sensibles, y en los que la transparencia debería ser mayor, los que se quedan habitualmente sin respuesta. Ya en el mes de julio, pedíamos información sobre el expediente 07/15 sobre las Escuelas de Verano, porque nos surgían dudas sobre su tramitación, hemos pedimos también la vida laboral de EMUCESA, porque queríamos comprobar cuál había sido la trayectoria de la responsable de TG7 en el Ayuntamiento, en el último Pleno solicitamos un listado de los arrendamientos en los que participa el Ayuntamiento y de los espacios municipales infrautilizados, para poder ayudar a cuadrar unas cuentas desbocadas. En todos estos temas, y en alguno más, recibimos la callada por respuesta. Tampoco nos han contestado cuando le señalamos al Alcalde que la votación sobre su reprobación había incumplido la LRBRL y podía incurrir en nulidad, ya que se exigía una segunda vuelta en caso de empate, ni nos han contestado cuando solicitamos un espacio en el que poder reunirnos, entre nosotros y con los ciudadanos que vienen a vernos. Por otra parte, nos ha costado horrores y varios viajes a urbanismo conseguir el expediente de Casa Ágreda, que resulta que lo tenían hasta digitalizado, y ahora que lo hemos abierto entendemos por qué ha sido tan difícil conseguir una copia.

Porque incluso cuando conseguimos que sí nos contesten, casi nunca lo hacen en plazo y muchas veces la respuesta es incompleta, como en el caso de EMUVYSA, o el más sangrante, la solicitud de información conjunta que hicimos sobre los datos e indicadores económicos del Ayuntamiento, que no nos ha permitido conocer la situación real de las cuentas municipales de cara a aprobar el presupuesto. Una anécdota: la petición de información sobre qué edificios están exentos de IBI en esta ciudad nos la mandaron por escrito, en 28 folios, en lugar de en formato excel, que es lo que a nosotros nos hubiera sido útil; así que ahora lo estamos digitalizando todo por nuestra cuenta, para poder hacer los números, con el gasto de tiempo y de recursos que eso conlleva.

En definitiva, celebramos que a partir de hoy sean de aplicación las nuevas leyes de transparencia (en plural, porque nos afectan tanto la ley estatal como la autonómica) pero si este Ayuntamiento quiere salir del pozo en el que le situaba Transparencia Internacional, último entre 110 municipios, todavía tiene por delante un largo camino por recorrer. Los próximos retos: la aprobación de la Ordenanza de Transparencia y la aplicación de la nueva Ley de Procedimiento Administrativo. Desde “Vamos, Granada” estaremos muy atentos, para echar una mano con propuestas constructivas, y para vigilar retrasos, desvíos e incumplimientos.